| El centro cultural fantasma de Cuautla |
| Cultura |
| Viernes 27 de Julio de 2012 16:41 |
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CUAUTLA.- La publicidad que dice: "La estrategia de seguridad del gobierno del Presidente de la República, además de combatir el crimen, recupera y fortalece tu comunidad" no es verdadera en el caso del que llama "Centro Cultural Antigua Estación del Ferrocarril en Cuautla". Para empezar, no es ese el nombre de este espacio que aunque es muy visitado y acoge diversas actividades, no es un centro cultural; por años estuvo ahí la Casa de la Cultura local, pero meses atrás cambió de sede. La antigua estación -inaugurada en 1881 y acondicionada en el que fuera el Convento de San Diego, que data del siglo XVII- alberga las oficinas de la Secretaría de Turismo local, salones para cursos de verano -cartonería, guitarra, náhuatl y danzón-; allí también está, en uno de sus costados, un área de talleres donde se encuentran cuatro vagones, una caldera, un tanque elevado y la única máquina de vapor en servicio en México (la 279).
Hay una biblioteca y, en la planta alta, el Museo del Sitio de la Independencia, que en mayo pasado visitó el presidente Felipe Calderón, en el contexto del bicentenario del Sitio; un museo que tras ser generado por la propia comunidad, lo acondicionó el Instituto de Cultura de Morelos. El gobierno federal no realiza allí programa alguno para la comunidad de Cuautla, tampoco hubo rescate del espacio como dice el anuncio que forma parte de una serie de mensajes divulgados a través de la radio y la televisión, de manera constante, después de que se levantó la veda electoral. El espacio, que administra y es del municipio de Cuautla, recibe mantenimiento en sus áreas verdes, patios y fuente, y está en muy buenas condiciones el recién remodelado museo; en contraste, requieren acondicionamiento los salones, sus puertas y ventanas, al igual que el espacio conocido como el andén, característico corredor de la estación. Tan gloriosa que es la imagen de los billetes conmemorativos de $100, la locomotora 279, en la que cada tanto se programan recorridos por un trayecto que no pasa de los 400 metros, así como los vagones, calderas y la carrilera, es el objetivo favorito de los visitantes al lugar. Esta máquina, única en México, no cuenta con refacciones. "Se robaron toneladas de rieles, las refacciones las vendieron como fierro viejo", comenta Fernando Balbuena, quien es oriundo de Cuautla. Al atractivo de las máquinas se suma el que la antigua estación, que duplica el tamaño de una cancha de futbol, es clave para la historia: fue escenario de la batalla conocida como Sitio de Cuautla, en la guerra de Independencia, entre el 19 de febrero y el 2 de mayo de 1812. En tiempos de la Reforma fue hospital y cuartel y, una vez convertida en estación de ferrocarril, el 18 de agosto de 1911 allí se dio el encuentro entre Emiliano Zapata y Francisco I. Madero, quien como Presidente electo pidió al primero bajar las armas. Sin espacios para la cultura "Aquí ensayamos nuestra obra de teatro", dice en el anuncio el actor Raúl Díaz, al que muchos reconocen en esta histórica ciudad, que aparece al lado de los artistas de la Comucua, Compañía Municipal de Teatro. Díaz es uno de los actores que por los meses de febrero a mayo llevan a cabo las escenificaciones sobre el sitio de Cuautla. Instructor de teatro de la Preparatoria de Cuautla, es también parte del Consejo de Teatro Comunitario de la Región de los Volcanes y de la Fundación Zapata. Por aparecer en el comercial no recibió dinero alguno; lo llamaron -dice- porque ha participado en programas de Hábitat de Sedesol, dando talleres de teatro infantil y juvenil. -¿Rescató el gobierno federal a la estación como centro cultural? -Se han hecho labores de reparación y construcción porque el espacio era pura tierra; los vagones eran habitados por gente. No sé si llamarle rescate o labor de restauración. La dinámica, de Turismo local y del Instituto de Cultura de Morelos, es que sean espacios para la comunidad. -¿Ensayan con un grupo teatral? -No está habilitado como tal porque no hay un foro, no hay un entarimado, hay otras necesidades que cubrir, pero sí hemos utilizado el espacio en algunas ocasiones en teatro. Díaz reclama espacios culturales para Cuautla que, aunque tuvo una tradición teatral muy fuerte, ha visto perder áreas como la del Instituto Regional de Bellas Artes. Cuenta que fue en la administración de Lauro Ortega, en la presidencia de Miguel de la Madrid, cuando la de Bellas Artes se volvió sede de la casa parroquial y el teatro inició un declive. En la estación, el secretario de Turismo de Cuautla, Juan Hernando Farfán, asegura que es el gobierno municipal "el encargado de todas las obras que se llevan a cabo". Cuando se le pregunta si el federal hizo o no un centro cultural en la antigua estación, el funcionario priista dice: -¡Qué le puedo decir! Esta antigua estación fue realmente gestionada y hecha por el gobierno de Cuautla. "Botín político" Miembro de una familia de ferrocarrileros, ferrocarrilero en su juventud y antropólogo de formación, Carlos Barreto Mark, quien dirige el Museo Histórico del Oriente de Morelos, Casa de Morelos, lamenta que la antigua estación se haya convertido en botín político cultural. "En determinado momento todo el mundo se sentía dueño. Aquí en Cuautla ha habido siempre gente que cuando pierde el control político busca otros espacios, el espacio para esta gente fue el cultural". Desde hace años el antropólogo propone "defender ese espacio porque es parte del patrimonio de la comunidad". Cuautla, cuya población está formada en su mayoría por campesinos que laboran en ingenios, tuvo importante papel en la historia del Ferrocarril Interoceánico. Cuando Barreto aborda el tema, acude a la palabra hermandad para referirse al gremio donde aprendió a encender y echar a andar las máquinas, en donde las "fuerzas" estaban divididas entre los Díaz -mecánicos por tradición- y los Sánchez -que eran maquinistas-. La familia de Barreto creció en torno de los callejones que rodean la estación de Cuautla y atestiguó los buenos tiempos cuando se encendían hasta ocho máquinas inundando de ruido y de vapor a la ciudad. "La mayor influencia del ferrocarril en Cuautla fue en la época de la Revolución, después como que cayó, la gente de acá, que es netamente campesina, empezó a tener cierto rechazo con los ferrocarrileros, decían que eran borrachos, desobligados..." -¿Qué han hecho los distintos gobiernos en la estación? -El gobierno estatal hizo el Museo (el de la Independencia); el municipal, la parte de los patios y alguna de la estación. Ya no hay tanta bronca, antes sí era el espacio de algunos caciques que han tratado de hacer de la cultura su propio espacio. -¿Se refiere al PRI? -Pues es un viejo líder priista, aunque anda por todos lados, ¿cómo les dicen?, ¿chapulines? Así les llaman a los que brincan de partido a partido para seguir teniendo presencia. Es un viejo dinosaurio. Para Barreto, en la estación debería abrirse un espacio para un museo ferrocarrilero: "Ahí donde están los talleres se podría rescatar, tenemos fotografías de toda la gente y se está perdiendo la memoria oral. Hace años, antiguos ferrocarrileros manejaban la máquina, le daban mantenimiento, sabían qué era lo que le dolía. Me da tristeza el trato que le dan, no tarda en dejar de servir, lo malo es que la han hecho símbolo de Cuautla". -¿Ha visto el comercial de la Presidencia?, ¿qué opina? -Es falso, ¿no? Yo no veo que ahí entrenen, ensayen obras teatrales. A lo mejor cuando estaba la casa de la cultura ahí, pero ¿en la actualidad? Veo un montón de gente paseando, haciendo eventos, pero no en una obra teatral. -¿Es un centro cultural? -El Museo sí, lo demás son oficinas burocráticas de aquí y de allá, hay que darle otro sentido a ese espacio, hacer una cosa que tenga que ver con el ferrocarril de aquí de Cuautla. |









